Nota Solicitada
INICIO > COLUMNAS > Columna: Se dice que; Crónica de Tierra Blanca.

Columna: Se dice que; Crónica de Tierra Blanca.

Yunes, de nuevo la gubernatura.

 

Pirri, chupado por el diablo.

Después del triunfo contundente del PAN en el estado de Veracruz, alistan el siguiente paso, la continuidad en la gubernatura. Las condiciones están dadas después de que acción nacional se quedó con más de cien presidencias municipales, entre ellas las más importantes, pero no sólo eso, los que gobernarán como alcaldes a partir de enero del 2018, en su mayoría son afines al proyecto de Miguel Ángel Yunes Márquez, actual alcalde de Boca del Río, quien desde semanas atrás, mejor dicho, meses, los fines de semana visita los municipios de la entidad veracruzana. Yunes Márquez habría confiado a su grupo más cercano, que, si el PAN ganaba más de cien alcaldías, se lanzaba. Pero además del triunfo contundente del PAN, hay otra circunstancia que lo empuja a la decisión sin titubeos. MORENA, en la última elección de Javier Duarte como gobernador, logró con el apoyo del entonces gobierno priista un poco más de 800 mil votos, en el actual gobierno del panista Miguel Ángel Yunes Linares, el partido de Andrés Manuel se desfondó en la entidad veracruzana al bajar en la pasada jornada a 360 mil. Votos insuficientes para competir hasta con el mismo PRI y su voto duro, muy a pesar de la crisis que vive, y los amargos resultados del pasado 4 de junio, que tienen a Renato Alarcón, presidente del comité estatal del PRI, con la renuncia en la mano. El desmoronamiento de MORENA en la entidad veracruzana también implica un mérito político al gobernador Yunes Linares, quien ha operado para que el movimiento de regeneración nacional se encuentre con su propia realidad, quedarse sin la posibilidad de ser competitivos en el 2018, al menos en el estado de Veracruz. Sobre todo después de la exhibida a sus militantes que también han encontrado una forma cómoda de vivir del presupuesto, y generar medidas de recaudación de dinero de dudosa procedencia para la campaña presidencial, dejando en claro, que en todos los partidos la corrupción e impunidad les permea.

Miguel Ángel Yunes Márquez es el virtual candidato a la gubernatura de Veracruz por acción nacional, muy probablemente en coalición con el PRD. Sin duda, tiene mejores condiciones para competir, además de ganar,  ya que ahora desde el gobierno, cada vez que alguien saca la cabeza, lo tunden con todo, como pasó el día de ayer que circuló por las redes sociales un audio del ex funcionario Duartista, Arturo Bermúdez, quien como titular de la Secretaría de Seguridad Publica, asegura que le tocó dirigir maniobras para que el candidato Héctor Yunes Landa, recibiera por lo menos 1300 millones de pesos, de los dos mil que solicitó para la campaña a la gubernatura, cantidad proporcionada en su mayoría por el ex gobernador Javier Duarte De Ochoa. El audio además de dar detalles de quienes fueron los operadores, también describe la logística para la dispersión del dinero en efectivo y los conflictos del candidato del PRI con la militancia, sin perder detalles de los conflictos por el poco circulante de dinero, a pesar de que siempre se dijo que el dinero ahí estaba, pero sin aplicarlo correctamente. Héctor Yunes, en días recientes comparó al gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares con el de Javier Duarte, insistiendo que es casi lo mismo, proporcionando datos duros sobre la deuda, secuestros y otros indicadores que no le permiten al estado gozar de mayor estabilidad. El PAN, sin duda, usará todo lo que tenga a su alcance para poder desestabilizar  a quienes incursionen en la contienda electoral del año entrante. Miguel Ángel Yunes Linares, es un político que se formó en el viejo sistema, sabe para qué es el poder, no dudará en lo más mínimo el poderlo implementar.

Ahora que Miguel Ángel Ochoa “El Pirriberrinches” y Alfredo Ahuja, ambos perdedores, buscan hacer una revuelta con la derrota en la mano, no lo consiguieron, si realmente tuviera un liderazgo firme, el apoyo del pueblo se hubiera manifestado de otra manera, contundentemente, pero no fue así. El Pirri se la pasó desacreditando, ofendiendo, injuriando personas e instituciones en campaña, pero cuando fue e inclusive exhibido por la misma iglesia católica, se quedó callado, enmudeció en medios actos vergonzosos que denigran a la familia y las mujeres. Lo que el Pirri no quiere entender es que MORENA como partido tenía una preferencia, pero el como candidato más del 70% de la población no lo conocía hasta antes de la jornada electoral, quien votaría por un desconocido.  

Quizá alguien se lo debe explicar con manzanas, Miguel Ángel Ochoa, vino de más a menos en una campaña llena de errores e improvisación, los números que le daban preferencia a MORENA la posibilidad de competir; los aniquiló el candidato de Movimiento Ciudadano, dejando a MORENA sin posibilidad alguna. Sin perder de vista que el PRI se desfondó hasta el cuarto lugar, tras la salida de simpatizantes para MORENA, Nueva Alianza y Movimiento Ciudadano, quiere decir que Marcela Aguilera no convenció ni a los de casa, la dejaron sola a su suerte, la de casi siempre, perder.   El Pirri sólo engeña, y desde que se acostó en el piso, frente al palacio municipal, tantito peor, ya se lo chupó el diablo.

Deja un comentario

Top